jueves 11 de febrero de 2010

Rueda de medicina de los indios navajos

Rodando la rueda, he vuelto al Cronosferio. Me llena de emoción estar otra vez aquí, recuperar sensaciones y contactos. Y en el rodar os traigo la rueda de medicina de los indios navajos, una experiencia hermosa que se me ha extendido en el tiempo.

Esto que os voy a contar os parecerá un publirreportaje y realmente lo es, porque quiero que trascienda. Y no es gratuito, porque he recibido mucho más de lo que cualquier revista famosa podría cobrar.

Vamos a ello.

Un día del verano pasado descubrí en Internet que la firma Vegetalia haría una rueda de medicina de los indios navajos guiada por Quico Barranco. Y que la participación era libre y gratuita.

Vegetalia hace "esas cosas raras que comemos los vegetarianos" y por eso conocía la marca, pero me faltaba saber lo mejor: sus productos están elaborados con vegetales que cultivan ellos mismos de forma totalmente ecológica, sin fertilizantes ni pesticidas. En este momento tienen una colaboración permanente con Quico Barranco para que él y un equipo de voluntarios potencien las plantas y el entorno solamente con la energía de la Tierra. Quico es el propietario de Semillas Madre Tierra y vende simientes tratadas con energía telúrica, destinadas sobre todo a quienes deseen hacer un minihuerto ecológico en una tierrita pequeña o incluso en el balcón.  

Pero, cuando llegamos, no sabíamos nada de esto.

La primera sorpresa fue la explotación, que no sólo es hermosa sino que trasunta una inmensa paz. Muchos trabajadores viven ahí mismo, en contacto permanente con la tierra que cultivan y con el aire limpio de los bosques y la montaña.

Éramos alrededor de cincuenta personas. Seguimos a Quico hasta un llano y empezamos a hacer la rueda según sus instrucciones.

La rueda no es exclusiva de los navajos, sino que la hacían y la hacen varias comunidades indígenas norteamericanas. La llaman "de medicina" no en el sentido que nosotros le damos a la palabra, sino en el de curar en salud para el bien de cada uno, de la tribu y de la Madre Tierra. Es un elemento armonizador de energías y por eso previene y cura, porque las enfermedades son el resultado de una falta de armonía.

Hacerla es muy fácil: se traza un círculo con piedras grandes y, en su interior, se hacen cuatro arcos orientados hacia los cuatro puntos cardinales. En el centro va un círculo más pequeño con una piedra grande, que es el centro de energía. Después se rellena, se adorna, se riega y se energiza. Y se supone que, de ahí en más, concentrará las energías circundantes y las distribuirá a su alrededor.


Ésta no era la primera rueda que se hacía en Vegetalia, ya había otras dos. Una de ellas estaba hecha solamente con flores y encerraba un pequeño milagro: una especie seguía floreciendo fuera de temporada, mientras que las plantas del mismo tipo que estaban fuera de la rueda ya no tenían ninguna flor.



La rueda se puede hacer muy pequeña o muy grande, con distintos materiales e incluso en el interior, por ejemplo en una bandeja sobre una mesa.



Ese día tuvimos la suerte de hacerla entre todos, pocas piedras cada uno, en círculos apretados de cuerpos y de intención. Cuando la rueda estuvo terminada, Quico nos dio unas semillas de girasol para que las sembráramos alrededor y nos invitó a volver para verlas crecer.


La finca está abierta al público y también es posible apuntarse como voluntario, con la dedicación que cada uno pueda darle, para contribuir a energizar los cultivos y todo el sistema.

Según Quico, cuando se hace una rueda "pasan cosas". A mí no me pasó nada, salvo sentirme muy bien y llevarme un hermoso recuerdo.
Pero una semana después hicimos una rueda pequeña en un bosque y sí que pasó algo: al día siguiente nos llegó un trabajo importante. Hacía meses que no teníamos casi nada, y desde entonces no solamente no faltó sino que fue aumentando. No le busco explicaciones, me quedo serenamente con los hechos.

Algo más: Quico repartió entre todos las semillas que habían sobrado y tuvimos girasoles energizados y energéticos en el balcón.

Si alguien quiere hacer la rueda, puede ver las instrucciones en los comentarios de este post. Mientras tanto, os invito a pensar que podemos hacer más de lo que creemos, que no todos los empresarios persiguen solamente el lucro y que es posible vivir -y vivir bien- sin traicionar las propias convicciones.

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Nota 1 - Vegetalia comienza la temporada el 21 de febrero próximo con un taller de siembra energética. Si os interesa, solo tenéis que llamar para apuntaros (en la página web, arriba a la derecha, Cursos). ¡Yo iré y me encantaría encontraros allá!


Nota 2 - Si alguna de las personas fotografiadas no desea que su imagen se haga pública, le ruego que me lo comunique y retiraré la foto de inmediato.


 

5 comentarios:

Jurema dijo...

Vengo corriendo desde casa de Nina!
Me ha llamado mucho la atención... es como si la rueda conectara conmigo, mi ser interior me dice que si, que es medicina en el sentido sanador a muchos niveles.
Tengo un pequeño jardín medio seco con un hermoso tilo, me gustaría mucho hacer una rueda en el centro del jardincito.

Es una maravilla que exista gente tan generosa como vosotros

Gracias de antemano
Un abrazo

Nina Maguid dijo...

Aquí van las instrucciones para Jurema y para quien las quiera:

Hay muchos tipos con distintos diseños, ésta la hicimos así:
1º) Un círculo exterior de piedras grandes.
2º) Un círculo más pequeño en el centro también de piedras.
3º) Los sectores curvos en el norte, sur, este y oeste trazados con piedras más pequeñas y orientados cada uno hacia su punto cardinal (usar una brújula o guiarse por el sol).
En el centro del centro, una piedra más grande que todas las demás, preferiblemente de cuarzo. Y, si quieres, algún adorno. Para los indios en el punto central reside la divinidad, es un foco de poder.

Dentro de cada sector cardinal, una piedra más grande que las que se usaron para trazar las líneas pero menor que la del centro (más o menos donde están las letras en el esquema que he añadido al post). Además se puede poner una planta u otra cosa viva.
En la rueda tiene que haber solo cosas naturales, hasta el "compás" usado para trazar el círculo en el suelo se hace con un palo y una cuerda vegetal, pero no pasa nada si se usa otra cosa.
Después se hermosea la rueda cubriendo los sectores con guijarros, cantos rodados, arena, paja, de distintos colores. Y se riega con agua y con amor.

Una vez hecha la rueda, los asistentes la energizan. Se ponen todos en círculo alrededor de la rueda, uno o dos círculos según cuánta gente haya, todos juntitos, como tocándose los codos. Estiran los brazos hacia delante con las palmas hacia abajo y envían energía a la Tierra. Después se toman todos de la mano y piden cada uno por sí mismo, por la "tribu" y por la Tierra. También la puede energizar una sola persona y repetir la energización cuando y con quien lo desee.

Se pueden hacer invocaciones en cada punto cardinal, cada uno tiene su significado pero varían según dónde viva o vivierea cada grupo étnico, así que es mejor buscarlo en internet y quedarse con lo que más convenza.

Para la pequeñita usé un recipiente de barro (puede ser para cocinar o un plato para macetas). Lo cubrí de arena tamizada pero puede ser de cualquier otra cosa, hice los arcos con guijarros y como piedras de poder puse cuarzos que tenía en casa. Le puse unas semillas gordas como elemento vivo, conchillas y agujas de pino. Todo esto puede variar de acuerdo con lo que tengáis a mano y sintáis más vuestro.

Si os quedan dudas, preguntadme o haced lo que os diga vuestro corazón.

Me alegro mucho de que te haya interesado, Jurema, me haría mucha ilusión que me mandaras una foto para disfrutarla y para energizarla yo también desde aquí. Y si no vives muy lejos de Vegetalia, a lo mejor un día coincidimos en un taller, sería fantástico!

Besos a todos y gracias :-)

Nina Maguid dijo...

Algo más: también se puede hacer una con materiales ligeros y colgarla como un cuadro. Quico Barranco nos contó que le regalaron una hecha con arroz, un granito pegado junto a otro sobre una cartulina, y él la tiene en la pared.

Montse dijo...

Nina, me alegra mucho de que hayas vuelto a abrir tu "Cronosferio" y mucho más con esta rueda.

No la conozco pero teniendo en cuenta que se hace en la tierra como base, con elementos naturales, la ubicación de los puntos cardinales, la plantación o semillas de vida y las buenas gentes dándole energía a todo ello ¡tiene que ser una rueda cargada de buenas vibraciones!
La generosidad de estas personas que lo organizan y la tuya por quererlo compartir con nosotros ya es una buena prueba de que esa rueda va rodando de corazón a corazón.

Un día me contaron que abrazarse a un árbol unos minutos e intentar sentir su magnífica energía es un beneficio para el espíritu y desde entonces lo hago algunas veces. Aparentemente no pasa nada, pero yo estoy más tranquila o por lo menos creo que mi abrazo al tronco llega hasta la copa y de allí al cielo azul ¡menuda bobada, dirás!, para mí es sólo una sensación, la suficiente para estar unida a la naturaleza.

Un gran beso a tí y otro a Jurema que está por aquí!

Nina Maguid dijo...

Montse! Hola! Gracias, yo también me alegro de estar aquí.
Como siempre has dado en la diana, lo importante de la rueda es la energía que uno pone, la ceremonia, el interés común.

Yo también me abrazo a los árboles, busco los más grandes y les pido que me den la energía que les sobre. Igual que con la rueda, lo que me hace bien es el hecho de tocarlos, no me planteo si la energía que siento es real o es sugestión.

Un beso a ti y feliz domingo!